Blogia
diariodecosas

piernas largas

Tengo las piernas largas.

Se supone que podrían alejarme de aquí. Hablo del terreno de las cosas que tardan en irse.

Podrían también atraer más problemas. Atraer problemas es algo sencillo, sólo hace falta desnudarlas un poco, cruzarlas otro tanto.

Pero no quiero más problemas.

Esta noche no he logrado cerrar los párpados consecuentemente. Hace dos minutos que acabo de colgar el teléfono. Necesitaba oír precisamente esa voz. A las cuatro y diez de la madrugada le pido a la voz que me repita una vez más el por qué no. Por qué no ha funcionado eso en lo que tenía puesta toda mi energía. Por qué no he podido aceptar todas aquellas reglas. Por qué no es esta vez, que era cuando más tenía ganas. Le pido que repita eso que ha dicho tantas veces. Le pido que convenza, que no deje duda.

Y repite: porque no es el tiempo, porque no eras tú, porque no había espacio para ti, porque había muchos años que se hacían sentir en cada acto, porque tu corazón no estaba ahí y se veía, porque era la historia de uno y no de dos, porque te quitaban la luz, porque esa historia era una moneda lanzada al aire que al caer decide no inclinarse ni por cara ni por cruz.

 

0 comentarios