arriesgo
Je joueJe joue pour les temps qui viennent
et je joue pour les temps qui vont
je joue dans un coin de mon âme
qui brûle doucement
Je joue pour tous ceux que je croise
et pour toutes celles qui me voient pas
je joue pour que l'on s'aperçoive
que je traîne par là
Je joue les heures qui passent lentement
le jour la nuit tout le long de mon temps
comme un enfant
Je joue contre les certitudes
et contre l'ennui qui me tient
Je joue avec tout ce qui tient
avec tout ce qui mettons sous la main
comme ça, pour rien...
Je joue pour que ça reste tendre
pour qu'il ne fasse jamais trop froid
je joue quand soudain la nuit tombe
et je ne sais pas...
Je joue ma peau, ma vie, ma voix
je joue tous les souvenirs tous les tracas
sur la pointe de tes doigts
música: Bertignac
en blanco y negro
Domingo, Torre Eiffel, 10:50 pm
Sigo un poco "gore"... Antes de ayer vi Tesis, una película de Amenábar, altamente recomendada por mi entorno. La impresión inicial es de un ligero desprecio. "Esto ya lo he visto mil veces" te dices, evidentemente las cosas mejoran tanto que el final es realmente sobrecogedor. Pero sin revelar el misterio, hay otra cosa que me dio curiosidad, esta ya más temática, y es el asunto de los "snuff movies". Me pregunto qué clase de individuos pueden comprar o siquiera filmar ese tipo de cosas y si no es más del orden de la leyenda urbana. El caso es que hace ya varios años unos amigos me contaron de otra película que era supuestamente un snuff, pero además de eso, documental antropológico. Cabe recordar que se dice que "un buen snuff" nunca es montado, siempre es en tiempo real. (Eso lo aprendí de Tesis, por si acaso) Así que esta otra peli de la que hablaba, pasó durante largo tiempo como una historia real filmada por una expedición y rescatada por otra en la mismísima selva peruana..... Adivinen el nombre... "Holocausto caníbal". Nada menos que nuestros humildes jíbaros en el rol estelar, partiendo gente por la mitad y seguramente reduciendo sus cabezas, aunque para eso ya no debe haber quedado mucho tiempo (dicen que el proceso toma unos 6 meses). Pfffff.
Empezó la temporada tan esperada de Joan Miró en el Centro Pompidou: