Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2007.
19/06/2007
J-3

Este viernes sustento al fin mi tesis.
Aunque no hay todavía mucho estrés ni temor, comienza a instalarse la ansiedad.
Para curarme, vi ayer dos episodios de "Lost", que Stéphane y yo trajimos de Perú.
Impactante la caída del avión, pero cuanto más la ves, hasta eso comienza a parecerse a la montaña rusa: un sacudón sin mayores daños.
Paso las horas leyendo y leyendo sobre el cosmopolitismo, la cultura, Vargas Llosa, etc.
Intento recordar como se me ocurrió escribir sobre esto y aquello. A veces, con sorpresa, veo que se me ha olvidado.
Hace más de cuatro años que trabajo en ello. Vargas Llosa es casi como un amigo (y también lo opuesto).
Ayer me reí de un lapsus que había cometido, y que deberé corregir. En lugar de poner "Los perros del infierno" como título de su guión, puse "Los papeles del infierno".
A veces, Varguitas, me has parecido infernal.
21/06/2007
J-1
Hoy en el menú:
- Reconciliación telefónica con Stéphane después de una noche sin hablarnos.
- Malena está embarazada. Malestares a granel. No pudo ayudarme con las preguntas capciosas.
- Gabriela dice que esté tranquila y que todo irá bien, que esto es más una conversación que otra cosa. Mmmm, ya lo he oído muchas veces pero el miedo sigue ahí. Lo mejor será tomarme un buen vaso de algo bien potente.
- ¡Emilie no sabía que yo me iba a fin de mes de la casa!. Horror, y eso que pasé toda una tarde de estrés pensando en cómo avisárselo. Es lo que tiene el maldito teléfono y sus respondedores. Finalmente lo supo por casualidad, mientras yo había olvidado ya ese tema. Enfin.
- Salí a buscar algo que ponerme mañana. Compré una falda que me probé con el resto de cosas que ya tengo. Encontré el conjunto que va. Un asunto menos.
- Llamé a la U para saber cómo hago para abrir una botella de champagne después del examen. Nada. La secretaria casi casi me mandó al infierno. Felizmente ya termino con todo esto. Pero el problema sigue ahí. Mi profesor no ha sido de mayor ayuda. Me ha dicho que no es necesario, que no gracias, que el jurado se irá rápidamente, etc. Contra todo, la voz de la razón (Stéphane) ha decidido llevar un cooler pequeño con un par de botellas y vasos de plástico para el final.
- Me he puesto algo sensible. Felizmente están Cris y Ángel siempre amables. También Stéphane. aunque a veces tengo la impresión de que le vienen las ganas de sabotearlo todo ![]()
23/06/2007
Dia D - Jour J+1
Ayer hice la sustentación de mi tesis.
La experiencia, difícil, sin embargo me sorprendió. Uno tiene la sensación de que el tiempo se comprime.
Durante cuatro horas respondí a preguntas - casi todas - menos duras de las que había preparado en mi mente. Suele ser así. Mi tesis les gustó. También hubo críticas, pero creo que se respetó el espíritu de mi trabajo. Mis setecientas páginas a línea y media les parecieron suficientes para decir: bien, aquí ha habido trabajo.
Ahora tengo una sensación de tristeza.
Después del resultado descorchamos una botella de champagne en el salón y conversamos todos. Uno de los jurados le dijo a Stéph que ahora había que prepararse para la melancolía. Es como un parto, le dijo otro.
Me dieron la mejor mención, y estoy orgullosa. Este trabajo suele ser solitario e ingrato. Felizmente ahí han estado siempre mis amigos, mi familia y Stéphane. Sobre todo él.
26/06/2007
Canciones de amor
Cuando dejaron de amarme (muchas veces), llegué a pensar sin ninguna vergüenza que para llevar mejor el abandono, tendría que imaginar que el "otro" había muerto.
Pero ahí quedaban, claro, los objetos, las llamadas, los amigos, diciéndote de diversas maneras que lo que había muerto era el amor y que, con frecuencia, lo había hecho de puro aburrimiento.
Estas canciones de amor, estupendas, están en las antípodas de eso. Y París aparece magnífico, el escenario perfecto para amar. Más allá de la tristeza, más allá de la ausencia.
28/06/2007
la puerta del horno

esa frase. reaparece cada vez que voy a dar un paso definitivo.
este fin de semana debo dejar la casa de Emilie, donde he sido, aunque ella no lo crea, muy feliz.
Esta chica, casi siete años más joven que yo, ha sido en numerosas ocasiones una extraordinaria compañía. Aunque creo que nunca voy a decírselo.
De algún modo y a nuestra manera creo que nos hemos entendido. A pesar de haber estado muy ausente.
He negociado con Stéph algunos centímetros cuadrados. ¿Cómo renunciar a todo aquello que he amado, mis libros, mis ropas, algunos de ellos habiendo hecho viajes de ida y vuelta entre Brunoy, París y Madrid?
He decidido, mientras se pueda, guardarlo todo.
Veremos si se tuesta el pan.
